Maria Flores

“It was very difficult but here I still am.”

From Tampico, Tamaulipas, Mexico, Maria’s story is one of true resilience.

The Portland resident was 45 years old when she was diagnosed with Stage 3 breast cancer. Prior to her diagnosis, Maria endured three years of undeniable pain in her right breast.

Seeing three different doctors, Maria searched for an answer. Each doctor except the last, said it was normal -that she would be okay. Maria persisted, “how is this normal? I can’t lay down, I can’t stand up, everything is painful.”

With a few tests, the doctor found tumors in her right breast and lymph nodes under her arm pit. From the diagnosis, chemotherapy, radiation, and surgical procedures, Maria faced many troubling times.

It was Maria’s church community, family, and friends that helped her recover. Specifically, Maria is tremendously grateful for her daughters. It’s because of them, Maria wants to be healthier and stronger. Their support and understanding during this time made a positive impact on her.

Maria speaks about attending the MORE THAN PINK Walk this year, saying what a “beautiful experience” it was. She was pleasantly surprised to see that, even in the rain, so many people were there, supporting the cause – the public support for breast cancer survivors and forever fighters made a lasting impression.

Since Maria’s diagnosis, her faith helped her through, whether it was the community support at her church to putting her trust in a higher power. Maria advises breast cancer survivors/forever fighters to “not worry, believe, and trust God.” It was this experience that solidified her positivity and gratitude throughout her journey.

Maria says the most important thing she learned is that “we only have one life and we need to enjoy it.” She continues saying that we need to “be happy for what we have.”

Resilience and gratitude have been vital in Maria’s journey. She advises people to “keep fighting for what we want for our family—for our life.”

Maria desires to be of service to others, saying: “If someone ever needs help, I want to help emotionally or in any way. I want to help.”

With many dreams and aspirations, Maria desires to promote her herbal medicine group in hopes of healing others. One day she desires to purchase property and provide for people who don’t have a place to live.

With gratitude and a dream, Maria will keep moving forward. The strength of her friends, family, and faith paved her success. Despite the difficulties, Maria is standing strong. Ready for what life has in store.


“Fue muy difícil, pero aquí estoy”

De Tampico Tamaulipas, Mexico, la historia de Maria es una de verdadera resistencia.

La residente de Portland fue diagnosticada a los 45 años con cáncer de seno etapa 3. Antes de su diagnóstico, Maria soporto un dolor innegable por tres años en su seno derecho.

Al ver a tres diferentes doctores, Maria buscaba una respuesta. Cada médico, excepto el ultimo le dijo que su dolor era normal. Que no se preocupara, que estaría bien. Maria insistió, “como que este dolor es normal? No puedo acostarme, pararme, todo se me hace doloroso”.

Después de algunos exámenes, la doctora encontró tumores en su seno derecho y en sus ganglios linfáticos en su axila. Desde su diagnóstico, quimioterapia, radiación, y múltiples cirugías, Maria enfrentó muchos momentos difíciles.

Fue la comunidad de la iglesia, su familia y los amigos de Maria quienes la ayudaron a recuperarse. Específicamente, Maria está tremendamente agradecida por sus hijas. Gracias a ellas, Maria quiere estar más sana y fuerte. El apoyo y comprensión de ellas durante este tiempo tuvo un impacto positivo para Maria.

Maria hablo sobre la Caminata More Than Pink este año, y dice que fue una “experiencia hermosa”. Incluso bajo la lluvia, no esperaba ver tanta gente allí. El apoyo público de sobrevivientes de cáncer de mama y luchadores causó una impresión duradera.

Desde el diagnóstico de Maria, su fe ayudó enormemente. Desde el apoyo de la comunidad en su iglesia hasta confiar en un poder superior. María aconseja a las sobrevivientes de cáncer de seno / luchadoras que “no se preocupen, crean y confíen en Dios”. Fue esta experiencia la que solidificó su positividad y gratitud durante su viaje.

Maria dice que lo más importante que aprendió es que “solo tenemos una vida y necesitamos disfrutarla”. Continúa diciendo que necesitamos “estar felices por lo que tenemos”.

La resiliencia y la gratitud han sido vitales en el viaje de María. Ella aconseja a las personas que “sigan luchando por lo que queremos para nuestra familia, para nuestra vida”.

La voluntad de vivir que Maria posee es inspiradora. Ella desea estar al servicio de los demás, diciendo: “Si alguien necesita ayuda, quiero ayudar emocionalmente o de alguna manera. Quiero ayudar.”

María se propone cumplir su sueño y sus aspiraciones. Maria desea promover su grupo de medicina natural con la esperanza de curar a otros. Un día ella desea comprar una propiedad y ayudar a las personas que no tienen un lugar para vivir. Con su actitud amorosa y resistente, María se encamina por el camino correcto.

Ante el dolor, el miedo y la angustia, María se levantó. Con gratitud y un sueño, María seguirá avanzando. La fuerza de sus amigos, familia y fe en dios. A pesar de las dificultades, María se mantiene fuerte. Lista para lo que la vida le presente.

¡Gracias, María!